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Eugene Gendlin es el padre de la Psicoterapia Experiencial y de Focusing

La terapia experiencial trabaja con el aquí y ahora y con las emociones y los dolores que se sienten hoy en relación a aquellos aspectos del pasado que siguen funcionando en el presente produciendo atascamientos que dificultan la vida. Es una forma de terapia "en marcha" que habilita a la persona para transformar su pasado a partir de entender los significados preconceptuales de ciertas sensaciones organísmicas. Esto permite que aflore lo "nuevo" trayendo alivio. Entonces la angustia disminuye y se pueden resignificar vivencias que llevan al cambio con alegría. Eugene Gendlin es reconocido mundialmente como uno de los más importantes filósofos y psicólogos de nuestro tiempo.

Nació en Viena el 25 de diciembre de 1926 en una familia de origen judío. Su primer idioma fue el alemán y siempre lo siguió practicando. Cuando tenía 12 años la persecución nazi los obligó a escapar. Querían llegar a América y huyeron trabajosamente a través de Europa.

Gendlin cuenta que permanentemente su padre seguía "sensaciones" que le ayudaban a encontrar la dirección adecuada para salvarse cuando toda esperanza parecía perdida. El dice: " En esos momentos, y en muchos otros después, me preguntaba que tipo de sensaciones son esas que le comunican a uno algo. A veces intentaba encontrar en mí sensaciones de ese tipo pero sin ningún éxito. Esta búsqueda tuvo sus frutos cuarenta años después, cuando me preguntaron como había descubierto el Focusing. ¡Ahí entendí todo eso!..."

Al llegar a Estados Unidos se instalaron en Washington y para sus estudios universitarios fue a Chicago. Gendlin quería ser filósofo. Sentía una gran atracción por las corrientes fenomenológica y existencialista, muy en boga en ese momento. Profundizaba las obras de Sartre, de Merleau-Ponty y su dominio del alemán le permitía estudiar a Husserl, Dilthey y Heidegger en su idioma original y comprender todos los matices de los significados.

El se identificaba a sí mismo como un fenomenólogo y fue a través de este campo que se relacionó con la psicoterapia ya que a comienzos de los 60, mientras cursaba estudios de Filosofía en la Universidad de Chicago, conoció a Carl Rogers, entonces director del Centro de Counselling de la Universidad, quien lo admitió en su "practicum".

Carl Rogers había revolucionado la psicología convencional por haber originado y desarrollado la corriente humanista en psicoterapia, trabajando con la "terapia centrada en la persona", que valorizaba las emociones y la empatía y, que a diferencia del psicoanálisis, no imponía interpretaciones.

Gendlin se doctoró en Filosofía en esa Universidad y enseñó ahí desde 1963 hasta 1995.

En estrecha colaboración con Rogers comenzó a reformular la teoría rogeriana y avanzó con su propio método poniendo las bases filosóficas para lo que habría de llamarse Psicoterapia Experiencial y durante toda la década del 60 estuvo trabajando en la formación de terapeutas y en la construcción de una teoría más amplia de la personalidad.

Comenzó a investigar acerca de un tema que le preocupaba: "¿por qué la psicoterapia ayuda a algunas personas y a otras no?" Junto con sus colaboradores estudió grabaciones de cientos de sesiones de terapia. Grababan desde la primera hasta la última sesión de muchos terapeutas y clientes diferentes. Luego pedían, por un lado a los terapeutas y por el otro a los clientes, que evaluaran el éxito de la terapia. Complementaban con tests psicológicos a los clientes.

Sólo incorporaban al muestreo los casos donde había coincidencia en la evaluacion del terapeuta y el cliente con la confirmación del respectivo test. Así configuraron dos grupos de grabaciones: terapia exitosa, donde se había producido cambios y no exitosa, donde los pacientes permanecían con la problemática inicial. Los investigadores compararon las cintas grabadas buscando el factor que determinaba la diferencia entre el éxito y el fracaso de la terapia.. Esperaban encontrar la respuesta en el desenvolvimiento del terapeuta pero ahí no encontraron una relación precisa entre la técnica o el estilo, y el mejor o peor resultado del proceso terapéutico. Algunos pacientes mejoraban, otros no.

¿Entonces, cual era el denominador común de los procesos terapéuticos con cambios positivos? Lo que escucharon era que:

Los clientes no exitosos permanecían coherentes, "en sus cabezas", durante toda la sesión.
No sentían con sus cuerpos y nunca tenían sensaciones que en principio eran difíciles de describir. Y no importaba cuánto tiempo analizaran sus problemas, o los explicaran, o pensaran acerca de ellos, o lloraran por ellos.
La terapia no les ayudaba a cambiar.
Los clientes con éxito en su terapia, hablaban de sensaciones corporales poco claras, difíciles de describir, relacionadas con su problemática.
En algunos momentos de la sesión hablaban más despacio, se volvían menos claros y coherentes en su lenguaje y tanteaban en busca de palabras tratando de describir lo que estaban sintiendo en ese momento.
Era algo que sentían en el cuerpo, organísmico, que aún no podía ser claramente comprendido.

Un referente directo relacionado con su problema, que aún no podía ser simbolizado.

Era algo que se sentía, que significaba algo que todavía no se podía definir con palabras. Algo preconceptual.

Esa relación entre las palabras que trataban de describir el problema y la asociación con lo sentido en el cuerpo fue el germen que permitió a Gendlin reconocer que en todos los casos aparecía un "felt sense", una sensación con un sentido implícito. En la traducción al español se la llama sensación-sentida o sensación con sentido.

Gendlin llamó Focusing al acto interno de relacionarse con la sensación corporal sentida de modo de conocer su significado.
Gendlin comenzó a sistematizar la enseñanza de esa habilidad que significaba la diferencia entre una terapia exitosa y otra que no lo era.

En 1969 publicó por primera vez un artículo titulado "Focusing".

En él describía mucho más concretamente qué era y cómo se utilizaba el Focusing dentro de la terapia experiencial y de la terapia centrada en la persona, como un recurso para facilitar el "experienciar". (Más adelante incluyo la explicación del propio Gendlin sobre "experienciar")

Gendlin fue galardonado tres veces por la Asociación Americana de Psicología (APA) por sus contribuciones sobre la Psicoterapia Experiencial. La División Clinica le otorgó el premio al "Mejor Profesional en Psicología del Año" , la División de Psicología Filosófica le dio otro premio y en agosto del 2000 la División Humanista premió al Focusing Institute.

En la década de los setenta Gendlin trabajó y experimentó más y más la técnica de Focusing y la transmitió en manuales provisorios. Al mismo tiempo quiso que la utilicen tanto los profesionales de la relación de ayuda como otras personas para su propio crecimiento personal.

Gendlin creó el Focusing Institute of  New York y comenzó a realizar talleres para apoyar a la creciente red de personas que querían aprender el método.

Recién en 1978 publicó la primera edición de "Focusing", en edición popular de bolsillo, y se han reeditado, sólo en inglés, más de 400.000 ejemplares.

A comienzo de los años ochenta aparecen, casi simultáneamente, las traducciones de "Focusing" a más de 12 idiomas.
En la década de los ochenta, mientras sigue publicando numerosos artículos relacionados con su teoría de la personalidad, amplía la aplicación de Focusing a la creatividad, la toma de decisiones, la espiritualidad, y a la formación internacional de terapeutas, que ahora son anualmente certificados por el "Focusing Institute of New York".

Eugene Gendlin dice:

*"La enfermedad es vivir en la rutina, con valores ajenos, sin haber estado nunca en contacto con la vida que fluye dentro de cada uno, sin haber sentido la complejidad de las propias experiencias, desde donde surgen las alternativas.

Como filósofo yo estaba estudiando la relación entre la experiencia y los conceptos. Había seguido, y todavía me sigue estimulando, la obra de Wilhelm Dilthey (filósofo alemán 1833-1911 cuyas teorías han influido de forma notable en teología y sociología.) para quien la experiencia es un proceso y una "vivencia".

Yo lo traduje como un "experiencing" (experienciar). Este experienciar trasciende los conceptos, más bien los genera, y siempre se moverá más allá de cualquier concepto existente, de tal modo que lo volverá a re-crear, a re-formular. No es necesario buscar una ecuación entre el experienciar y los conceptos. Dilthey afirmaba que cualquier expresión y cualquier interpretación siempre es, en sí misma, un experienciar que va más allá.

Yo sabía que no existe ningún experienciar sin al menos una simbolización explícita. Nuestra vida de relación es compleja y las situaciones y los acontecimientos que constituyen nuestro experienciar se "simbolizan" antes que se forme el pensamiento o la palabra.

Nuestro experienciar es una "simbolización" que al ir más allá hace surgir (crea, encuentra, sintetiza, diferencia…) un "algo" que antes no parecía existir.
No necesitamos averiguar si ese "algo" ya estaba por ahí, escondido en algún lugar. Lo que importa es la relación entre el nuevo "algo" y lo que fuere que estuviera ahí antes.

Ese nuevo "algo" es un "referente directo" del ir más allá, que crea nuevos significados y abre interesantes caminos tanto para la filosofía como para la terapia.
De ahí surgió el "Focusing", permitiendo comprobar que la terapia es mucho más efectiva cuando los clientes prestan atención a una difusa sensación corporal (referente directo) relacionada con el problema sobre el que están trabajando.

Desde Freud se ha hecho cada vez más evidente que la terapia no consiste solamente en recuperar e interpretar el pasado. Para que la terapia tenga éxito tiene que introducirse algo nuevo, un nuevo campo de energía corporal, una nueva forma de relacionarse, una forma de estar vivo que antes no era posible.

La psicoterapia experiencial trabaja desde las experiencias presentes, abarcando la complejidad de las situaciones con sus dificultades. A partir de la focalización del proceso experiencial que tiene lugar en cada sesión, centralizado en sensaciones corporales de naturaleza organísmica y preconceptual, el cliente puede encontrar, descubrir, crear, desarrollar… nuevos significados para antiguas experiencias dolorosas o para aspectos previamente bloqueados y esto facilita la reconstrucción del proceso vital y da paso a lo nuevo que impulsa el desarrollo personal, la evolución, el aprendizaje.

**El cuerpo es una fuente de mensajes acerca de lo que somos, de como actuamos y sentimos y también es receptor y medio de expresión de lo que ocurre con nuestras imágenes, pensamientos, emociones e intenciones. El cuerpo, no es lo que está "ensobrado" dentro de la piel. El cuerpo es proceso y el proceso incluye al ambiente donde ese proceso está teniendo lugar; aquello con lo que interactúa. Todo mi cuerpo está diseñado para poder pararme y caminar. Entonces, ¿cómo puedo describir a mi cuerpo sin incluir a la Tierra? Todo mi organismo está diseñado para funcionar con el oxígeno que entra a mis pulmones. Cuando respiro, ¿cómo puedo decir que el oxígeno no es el cuerpo? El cuerpo físicamente sentido, es parte de un sistema infinito de aquí y otros lugares, de ahora y otros tiempos, de nosotros y otras personas. El cuerpo, tal como se siente desde su interior, es esa sensación de estar corporalmente vivo en un vasto sistema que es, en definitiva, el Universo."

*Conceptos tomados de "Psicoterapia Experiencial y Focusing: la aportación de Eugene Gendlin" (Edición 1997)
** Traducción de un pasaje de "Process Model" de Eugene Gendlin

Escribió: "Process Model", "Experiencing and the Creation of Meaning"," Language Beyond Post-Modernism", " Saying and Thinking In Gendlin's Philosophy", "Let Your Body Interpret Your Dreams", "Focusing-Oriented Psychotherapy".

En www.focusing.org se puede encontrar información sobre él y sobre su trabajo y aparece la disponibilidad de sus libros y artículos.

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